Cuando pensamos en la comunicación, casi siempre pensamos en cómo transmitir nuestros mensajes a otros.
Tendemos a creer que la clave de una buena comunicación es encontrar y emitir las palabras más indicadas y de la mejor manera. Por lo general, nos preocupamos poco por nuestra capacidad para escuchar y solemos tener una impresión algo desfavorable de las habilidades de escucha de la gente a nuestro alrededor.
No entendemos por qué no nos entienden y no hacen caso a los que decimos.
En el taller ¡Escucha!, los participantes se darán cuenta de que la escucha es la base para toda buena relación interpersonal, que la manera de escuchar afecta más a las relaciones entre las personas que las palabras, que él que habla sólo en función de lo que le interesa a sí mismo, difícilmente logrará ser escuchado.

Por medio de una serie de ejercicios vivenciales, los participantes se darán cuenta de sus actitudes respecto a la escucha y sus capacidades para hacerlo y practicarán el uso de habilidades efectivas de escucha que demuestran comprensión y respeto.
 
 
A la gente no le importa cuanto sepas
sino el interés que demuestras
por medio de tu manera de escuchar.


Robert Conklin